
Opinión: La diferencia entre estar informado y tener criterio
Por: Marco Torres C.
Vivimos rodeados de información. Noticias, redes sociales, titulares, estadísticas y opiniones llegan a nosotros constantemente. Pero saber qué ocurrió no significa comprender lo que está pasando.
Estar informado consiste en recibir datos; tener criterio implica preguntarnos quién nos los presenta, qué intereses existen detrás, qué se omite y qué emociones se intenta provocar.
Como plantea Byung-Chul Han en Infocracia, el problema de nuestra época no es solamente la falta de información, sino su exceso. La avalancha de contenidos puede generar la ilusión de conocimiento mientras reduce nuestra capacidad de reflexión. Los algoritmos, además, favorecen aquello que provoca reacciones antes que aquello que ayuda a comprender.
Tener criterio exige detenerse, contrastar fuentes, distinguir hechos de opiniones y someter incluso nuestras propias convicciones a examen. No se trata de desconfiar de todo, sino de no aceptar como verdad aquello que simplemente confirma lo que queremos creer.
En definitiva, estar informado es conocer las piezas; tener criterio es aprender a mirar el tablero.
Y en una sociedad donde otros compiten constantemente por nuestra atención, pensar por nosotros mismos se convierte en una forma de libertad.


