Noboa sufre revés político: el “No” se impone en las cuatro preguntas del referéndum y consulta popular 2025

Image: Presidencia
En una jornada electoral marcada por una alta participación ciudadana, el presidente Daniel Noboa enfrentó un gran revés político. Con más del 90% de actas escrutadas, el Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que el “No” se impuso en las cuatro preguntas planteadas en la consulta popular y referéndum convocados por el Ejecutivo.
Las preguntas, centradas en reformas de seguridad y cambios constitucionales —incluyendo la posibilidad de permitir bases militares extranjeras en el país— fueron rechazadas por la mayoría del electorado. Cerca de 14 millones de ecuatorianos fueron convocados a las urnas, y la tendencia fue clara desde las primeras horas del escrutinio: el rechazo a las propuestas gubernamentales se consolidó con el paso de las horas.
Desde su cuenta oficial en la red social X, el presidente Noboa reconoció los resultados: “Consultamos a los ecuatorianos y ellos han hablado. Cumplimos con lo prometido: preguntarles directamente. Nosotros respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano”. A pesar de la derrota, el mandatario aseguró que su compromiso con el país se mantiene firme: “Seguiremos luchando sin descanso por el país que ustedes merecen, con las herramientas que tenemos”.
Estos son los resultados. Consultamos a los ecuatorianos y ellos han hablado. Cumplimos con lo prometido: preguntarles directamente. Nosotros respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano.
Nuestro compromiso no cambia; se fortalece. Seguiremos luchando sin descanso por el país…
— Daniel Noboa Azin (@DanielNoboaOk) November 17, 2025
Este resultado representa un golpe para el gobierno, que había apostado por el referéndum como una vía para legitimar reformas de acuerdo a sus estrategias. Analistas políticos coinciden en que la derrota refleja un distanciamiento entre el Ejecutivo y las expectativas ciudadanas, así como una creciente desconfianza hacia los mecanismos de consulta como herramienta de gobernanza.
Organizaciones sociales, movimientos indígenas y sectores de oposición celebraron el resultado como una victoria de la democracia participativa y una advertencia al poder central.
Con este escenario, el gobierno de Noboa deberá replantear su estrategia política y legislativa para los próximos meses. La derrota en las urnas no solo limita su margen de maniobra institucional, sino que también redefine el mapa de alianzas y resistencias en el país.



