La crisis de la verdad

José Miguel Alarcón
Articulista de opinión
Seguramente a usted le ha pasado que llega a su casa luego de haber desarrollado alguna actividad y se posa en cualquier lugar de su hogar, con su dispositivo móvil listo para informarse o entretenerse unos minutos en su panóptico virtual (celular) que lo acompaña en la obscuridad de su bolsillo, pues ahí es donde ahora la vida también trascurre de forma virtual.
Pues bien, nadie nos dice de forma consiente, que, somos lo que miramos, lo que comemos, lo que hacemos, lo que pensamos y leemos ¿se ha preguntado esto?, le dejo que usted responda desde sus adentros…
Con los tsunamis de información que se producen a cada minuto en el mundo digital, junto a algoritmos que buscan modificar la opinión y hábitos de los individuos y que esta se consuma de forma inmediata por los prosumidores digitales en sus dispositivos móviles, la verdad y la mentira quedan en entre dicho pues tienen que convivir mutuamente, como un cuerpo y virus en codependencia.
Será por eso que los políticos, empresarios, niños, adolescentes, hombres, mujeres y todos los demás +, pierden elecciones, pierden dinero, son castigados y en muchos de los casos quedan en la indefensión a la vista de interés mezquinos disfrazados de amabilidad.
Quizá la fábula generalizada por el pintor francés Jean Léon Gerôme (1824–1904) titulada, “cuando la verdad y la mentira se bañaron juntas”, ilustre el titular de este artículo.
-La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira. Ambas se quitaron la ropa y nadaron tranquilas. Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue.
La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla. Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo”.
Ahora bien, seguramente se preguntará ¿qué tiene que ver esto conmigo?, la respuesta es nada, simplemente racionalizar lo que consumimos para que nuestras vivas puedan ser más llevaderas en los mundos virtual y físico, invitándolo a contrastar los contenidos (video, audio, texto, fotografías, entre otros) asegurándonos que la fuente es alguien que domina su campo y materia, solo así podremos desarrollar la criticidad de lo verdadero y falso para que esto no cambie nuestro ser interior y mal forme la opinión sobre lo diferente.
Como diría el maestro Eduardo Galeano (1940–2015), “somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
Nota de Redacción: Las opiniones vertidas corresponden a sus autores y no necesariamente reflejan el criterio de Mundial Medios


