Colombia rechaza aranceles de Noboa y recuerda que es clave para evitar apagones en Ecuador

Una vista de la red de electricidad del país en 2022.

Pichincha Comunicaciones. El ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, calificó la medida como una “agresión económica”. Ordenó “desmontar” una resolución que permitía a iniciativas privadas participar en la venta de energía entre ambos países.

La decisión del presidente Daniel Noboa de imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas este 21 de enero de 2026 ha desatado una fuerte reacción desde el gobierno de Gustavo Petro.

“Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, dijo Noboa en una publicación en X.

Añadió que, “ante la falta de reciprocidad y acciones firmes”, Ecuador aplicará un impuesto del 30% a las importaciones provenientes de Colombia.

Colombia reaccionó a la medida
El ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, calificó la medida como una “agresión económica” que rompe con la integración regional, advirtiendo que su país ha sido solidario con Ecuador incluso en momentos de crisis hidrológica extrema.

“Mantuvimos la venta de energía a Ecuador cuando su sistema más lo necesitó, exportando incluso en muchas ocasiones más de 450 MW de manera sostenida (90% de capacidad que posee la infraestructura de exportación), incluso cuando nuestro sistema estaba pasando por la situación hidrológica de sequía más crítica de toda su historia debido a los efectos del cambio climático. Aun así, mantuvimos las exportaciones y el abastecimiento de los hogares colombianos”, dice el ministro colombiano.

Tras la polémica medida, Palma ordenó desmontar una resolución que permitía a iniciativas privadas participar en la venta de energía entre ambos países. Esta decisión llega en un momento crítico, ya que actualmente Colombia provee entre el 8% y el 10% de la energía que consume Ecuador, según la información del ministro.

Palma enfatizó que, durante la peor sequía de la historia colombiana, su país mantuvo exportaciones sostenidas de más de 450 MW hacia Ecuador para evitar el colapso de nuestro sistema eléctrico.

Al final, el ministro instó al diálogo:

“Es primordial el diálogo entre naciones y no medidas unilaterales que solo afectan a nuestros pueblos”

El salvavidas colombiano
Ecuador atraviesa problemas eléctricos severos que han obligado a depender de la infraestructura vecina para evitar apagones.

Durante la severa crisis eléctrica de 2024, Ecuador pagó USD 230,5 millones por importar electricidad colombiana; y entre enero y noviembre de 2025, el costo fue de USD 67 millones.

La medida arancelaria, que entrará en vigencia el 1 de febrero de 2026, busca reducir un déficit comercial con Colombia que supera los USD 1.000 millones anuales. Sin embargo, analistas advierten que el mayor afectado será el consumidor ecuatoriano, ya que productos como cosméticos, farmacéuticos y vehículos —que ya suman importaciones por cientos de millones de dólares— podrían encarecerse significativamente.

Además, el 47% de las importaciones desde Colombia son insumos para la producción local, lo que podría elevar los costos de fabricación en Ecuador.

Mientras Noboa insiste en que “la seguridad cuesta”, la ruptura del diálogo energético con Colombia pone en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico nacional en plena temporada de estiaje.

Tomado de Pichincha Comunicaciones – Imagen: Pichincha Comunicaciones

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