Fallece Jesse Jackson, ícono de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos

Jesse Jackson.  Image: Jakub Porzycki/NurPhoto/picture alliance

El reverendo Jesse Jackson, figura emblemática del movimiento por los derechos civiles y dos veces candidato presidencial, falleció este martes 17 de febrero de 2026 a los 84 años, rodeado de su familia. Su partida marca el cierre de una vida dedicada a la justicia social, la igualdad y la defensa de los más vulnerables.

Discípulo cercano de Martin Luther King Jr., Jackson se forjó en las marchas contra la segregación racial y en la resistencia a las leyes de Jim Crow, que fueron un conjunto de normas estatales y locales que se aplicaron en el sur de Estados Unidos entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX. Su propósito era institucionalizar la segregación racial y mantener a la población afroamericana en una posición de desventaja social, política y económica.

Desde sus años de estudiante universitario, se enfrentó a un sistema que negaba derechos básicos a la población afroamericana, convirtiéndose en una voz firme contra el racismo institucionalizado.

En la década de 1980, su participación en las primarias presidenciales de 1984 y 1988 abrió un camino inédito: fue el primer afroamericano en tener una posibilidad real de alcanzar la presidencia de Estados Unidos, desafiando prejuicios y estructuras políticas que históricamente habían excluido a las minorías.

Su lucha no se limitó al ámbito nacional. Jackson negoció la liberación de rehenes en conflictos internacionales y se convirtió en un defensor de los derechos de votación, de las comunidades marginadas y de la diversidad sexual. Enfrentó a gobiernos, corporaciones y sectores conservadores que buscaban perpetuar la exclusión, siempre con un discurso de esperanza y unidad.

A pesar de los desafíos de salud —Parkinson y posteriormente una condición degenerativa neurológica—, Jackson nunca abandonó su compromiso con la causa de la igualdad. Su legado perdura en la Rainbow PUSH Coalition, organización que fundó para promover justicia económica y social, y en las generaciones que lo reconocen como un puente entre la lucha de los años sesenta y las batallas contemporáneas por la dignidad humana.

Con su partida, el mundo pierde a un líder que enfrentó la discriminación con valentía y que convirtió la palabra en arma de resistencia y esperanza.

CATEGORIAS
Compartir este artículo