El Ateneo de Atocha

Por Jaime Camacho Rodríguez
Ateneo de Atocha
Han pasado varias décadas desde cuando el Ilustre ambateño Juan León Mera creara con varios de sus mejores amigos, lo que lo llamaría El Ateneo de Quito; más que un lugar, fue tiempo perfecto para reunir a gente intelectual para hablar y discutir asuntos del mundo contemporáneo, sus virtudes, sus defectos; y, principalmente, al traerlos a la realidad de la vida republicana de su época, verter ideas frescas e ilustradas para de alguna manera introducirlas en el convivir ecuatoriano, plagado de esperanzas, de sueños y de despertares a veces angustiosos.
La vida republicana de nuestro Ecuador, no ha sido fácil llevarla por el camino de la prosperidad y el desarrollo, principalmente porque ha sido muy inestable al tener gobiernos de facto, o populistas, o esperanzadores sin resultados, o simplemente comandados por soñadores derrocados.
¿Qué ha faltado para que nuestra bella Nación tenga un desarrollo franco, limpio y patriótico?; pues justamente lo que Mera propuso al crear el Ateneo; reunir gente letrada, con ganas de conocimiento, con mentes dispuestas a ayudar al engrandecimiento de un pueblo que se debatía entre el saber y la ignorancia. Mera y sus intelectuales amigos, se daban cuenta que solo el conocimiento podía abrir caminos seguros para un desarrollo pleno de pueblos que luego de su independencia del yugo Ibérico, quedaron al amparo de líderes faltos de sabiduría y plenos de ambición propia.
Posterior a sus primeros pasos, en donde a través de tertulias fantásticas tanto en Quito como en su Atocha de Ambato, Juan león Mera y sus importantes amigos, mantuvieron El Ateneo de Quito próspero y reluciente» a la de que surjan nuevos elementos que vengan a engrandecer el mismo, y puedan cumplir sus ideales principales, es decir lograr influir con sus ideales en la vida política y republicana de nuestro país.
Ha pasado ya el tiempo necesario, en donde algunos pensadores y literatos de gran prestigio en el Ecuador, han retomado los ideales impuestos en el Ateneo de Quito, y le están dando vida en varias ciudades de la Patria; comandados por un jurisconsulto, escritor y patriota Ibarreño, Luis Rivadeneira Játiva; quien gracias a su empeño y decisión impulsa a que El Ateneo vuelva por sus fueros y sea una luz de esperanza para a través de sus miembros se pueda verter ideales que puedan influir en el adelanto de un pueblo, de una provincia, de una nación.
Finalmente, en el pueblo que vio nacer al gran escritor Don Juan León Mera, se ha plasmado la idea de crear El Ateneo de Atocha en Ambato, gracias al impulso de Rivadeneira Játiva, y a la voluntad de siete personas que, por amor a su ciudad y a los ideales de su creador, están logrando su propósito: «Tener el sitio apropiado para recoger ideas de gente que sueña engrandecer su cultura, a través del conocimiento, del amor a su patria, de lograr un convivir bendito.


