Colombia: suspender la venta de energía le cuesta a Ecuador casi USD 2 millones diarios
La reciente suspensión de la venta de energía eléctrica desde Colombia hacia Ecuador ha provocado un impacto económico significativo para el país andino, generando costos diarios que rondan los USD 2 millones, de acuerdo con información oficial del Ministerio de Minas y Energía de Colombia y declaraciones de la viceministra de dicha cartera, Karen Schutt.
Sobrecostos diarios para Ecuador
Desde el 22 de enero de 2026, Colombia dejó de exportar energía eléctrica a Ecuador, medida que según Bogotá ha obligado al país vecino a recurrir a fuentes de generación más costosas y con mayor impacto fiscal, como plantas térmicas, en lugar de la energía limpia que antes se importaba.
La viceministra Schutt explicó que hasta diciembre de 2025, entre el 9 % y el 11 % de la demanda eléctrica ecuatoriana se abastecía con energía colombiana a un precio competitivo de alrededor de 240 pesos colombianos por kilovatio hora (aproximadamente $0,066).
Al reemplazar esa energía por generación interna más cara, los costos del sistema eléctrico de Ecuador ascenderían a cerca de $1,9 millones diarios.
Energía limpia vs. generación térmica
Colombia ha resaltado que la interconexión energética regional —basada en complementariedad de sistemas eléctricos y aprovechamiento de fuentes renovables e hidráulicas—representa una ventaja económica y una mayor seguridad energética. Cuando estas transacciones se interrumpen de forma unilateral, los efectos se reflejan en mayores costos para los consumidores y las finanzas públicas.
Otro punto de tensión: tarifa del crudo
Además de la suspensión de energía, la funcionaria colombiana también invitó al Gobierno de Ecuador a revisar de manera conjunta la imposición de un gravamen del 900 % al transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) —que ha pasado de $3 a $30 por barril— lo que ha generado fricciones adicionales.
Desde Colombia se insiste en la necesidad de resolver estas diferencias mediante diálogo bilateral, promoviendo la cooperación y respetando la soberanía energética de ambas naciones para restablecer el intercambio que ha beneficiado históricamente a los dos países.
Repercusiones y llamado al diálogo
La suspensión del intercambio eléctrico no solo afecta las finanzas públicas ecuatorianas, sino que también ha encendido debates sobre la importancia de la integración regional en materia energética y la necesidad de acuerdos claros y sostenibles en pro del desarrollo económico y social de ambas naciones.
Fuente: Ministerio de Energía de Colombia, El Universo, El Comercio



