Colombia cumple la advertencia y corta el suministro eléctrico a Ecuador: Mazar ya refleja impactos

Imagen: Celec

Pichincha Comunicaciones. La compra de electricidad proveniente de Colombia cayó de 254 megavatios a apenas 0,1 megavatios, un valor técnico mínimo que se utiliza únicamente para la estabilización del sistema eléctrico.

La tensión entre Ecuador y Colombia dejó de ser solo comercial y pasó al plano energético. A las 18:00 de este 22 de enero de 2026, Colombia suspendió el suministro de electricidad hacia Ecuador. Esa decisión se concreta en medio de la escalada de medidas unilaterales entre ambos gobiernos.

Los datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) confirman el corte. La compra de electricidad proveniente de Colombia cayó de 254 megavatios a apenas 0,1 megavatios, un valor técnico mínimo que se utiliza únicamente para la estabilización del sistema eléctrico. En la práctica, equivale a la interrupción total del flujo comercial.

El corte se ejecutó a las 18:00
Durante el transcurso del día, la importación de energía mostró variaciones. Sin embargo, el punto de quiebre se produjo a las 18:00. En ese momento, el intercambio se redujo abruptamente al nivel más bajo registrado en la plataforma oficial. Hasta ese momento, el suministro se había mantenido activo.

Antes del corte, Colombia venía entregando en enero una potencia media significativa. A las 05:00, el envío alcanzó los 323 megavatios, mientras que hacia horas posteriores descendió a 235 megavatios. Estas cifras representan más de la mitad de la capacidad máxima habilitada para el intercambio eléctrico entre ambos países, que es de 450 megavatios.

Un conflicto comercial con impacto energético
La suspensión del suministro ocurre en un momento particularmente delicado de la relación bilateral. Ecuador y Colombia atraviesan una confrontación abierta tras el anuncio de Daniel Noboa de aplicar un arancel del 30% a las importaciones colombianas.

El Gobierno de Colombia considera esta medida una alteración de las reglas del comercio bilateral y un golpe a los compromisos de integración regional. La respuesta energética confirma que el conflicto dejó de limitarse al ámbito comercial y comienza a tener efectos directos sobre sectores estratégicos.

Impactos en Mazar empiezan a notarse
Ahora, tras la suspensión de las importaciones de energía eléctrica desde Colombia, el embalse de Mazar ya registra descensos en su nivel. A las 19:00, la cota del embalse, que capta las aguas del río Paute, se ubicó en 2 143,94 metros sobre el nivel del mar, es decir, a nueve metros de su nivel máximo. Una hora antes, el nivel alcanzaba los 2 143,97 metros sobre el nivel del mar.

Esta variación, aunque leve, podría anticipar un descenso más marcado en el nivel del embalse de Mazar. Este reservorio constituye un elemento central del Complejo Hidroeléctrico Paute, ubicado en la cuenca del río Paute, uno de los ejes del sistema eléctrico nacional.

El complejo funciona de manera escalonada y está integrado por tres centrales con sus respectivos embalses: Mazar, Paute-Molino y Sopladora. Dentro de este esquema, Mazar cumple un rol determinante, al regular los caudales y abastecer de agua a las otras dos centrales.

El embalse se extiende a lo largo de aproximadamente 31 kilómetros y almacena más de 410 millones de metros cúbicos de agua, lo que convierte su operación en un factor estratégico para garantizar la continuidad de la generación hidroeléctrica en el país.

Tomado de Pichincha Comunicaciones – Imagen: Pichincha Comunicaciones

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