Abdalá Bucaram: decenas de procesos y sentencias, ni un día en la cárcel

Imagen: El Mercurio

El Mercurio. Una vez más, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz logró suspender una audiencia por sus problemas de salud, en esta ocasión el certificado médico reportó una nueva operación del corazón, por lo que le resultaba imposible comparecer para conocer la sentencia que se le impondría en el caso “Pruebas COVID-19 Agentes AMT”.

Esta era la cuarta ocasión que la diligencia se diferiría, por lo que el juez Gandhy Cervantes decidió enviar un equipo técnico para que, vía telemática, le conecten a Bucaram para que escuche la sentencia desde el hospital; finalmente, el proceso no se realizó, pues el médico certificó que el exmandatario se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde no se podían ingresar.

La audiencia se difirió para el 31 de agosto del 2026 y, si Bucaram sigue sin asistir, se realizará el 3 de septiembre, así se la programará para todos los lunes y jueves que sean necesarios, hasta que el exjefe de Estado se presente.

En este caso se investiga una presunta estructura de delincuencia organizada que, durante la pandemia de la COVID-19 habría participado en la negociación irregular de pruebas rápidas e insumos médicos.

El proceso involucra, entre otros, al expresidente Abdalá Bucaram, su hijo Jacobo Bucaram, un exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) y el israelita Oren Sheinman.

El regreso de Abdalá Bucaram

Durante su período como presidente de la República, Abdalá Bucaram fue señalado por varias irregularidades, pero, por dos casos específicos fue procesado penalmente: el caso “Mochila escolar” y el “Gastos Reservados”, los dos relacionados con el delito peculado, los cuales arrancaron oficialmente en 1997, después de que huyó de Ecuador, tras ser destituido por el Congreso.

En el caso “Mochila Escolar” se comprobó que existió un perjuicio al Estado de 40 millones de dólares, por lo cual no pagó Bucaram; solo su ministra de Educación, Sandra Correa, fue detenida en 2006 y cumplió una sentencia de dos años y ocho meses.

Gracias a que el Código Penal con el que Bucaram fue juzgado permitía la prescripción del delito de peculado tras 20 años de haberse cometido el delito, en 2017 se acogió a este beneficio y retornó a Ecuador desde Panamá, país donde se autoexilió todo ese tiempo.

Sentencias y procesos por injurias

En el registro de la Función Judicial, Abdalá Bucaram tiene asentados solo seis procesos penales, dos por peculado y uno más por injurias, otro por delincuencia organizada y uno más por tráfico ilícito de armas de fuego, armas químicas, nucleares o biológicas, estos dos últimos están en etapa de juicio.

Pero, a lo largo de su vida pública el expresidente ha enfrentado otros procesos más por injurias, por los que incluso recibió sentencia, pero, no pagó con cárcel, pues no estaba en el país.

El exalcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, lo acusó de injuria calumniosa en 1997 y se le impuso la pena de 24 meses de prisión; por el mismo delito lo acusó la exministra Alexandra Vela, en este caso la pena fue de 2 años de prisión.

Adicionalmente, en 2004, desde Panamá, Bucaram lanzó fuertes acusaciones contra Fidel Egas y el Banco Pichincha, por lo que el empresario lo acusó del delito de injurias; según el registro de la Función Judicial, este caso prescribió en 2006.

¿Podrá Bucaram ir a prisión?

Al momento Abdalá Bucaram enfrenta dos procesos en curso, uno por delincuencia organizada y otro por tráfico de armas, los cuales se tramitan desde hace seis años; en el primer caso solo queda por conocerse la sentencia y la pregunta que salta a la vista es: ¿irá a prisión en esta ocasión?

Diego Cedeño, catedrático en materia Penal, puntualizó que nadie está exento de pagar en prisión sus culpas, ni siquiera una persona de la tercera edad, como es el caso de Abdalá Bucaram, sin embargo, sí aclaró que este grupo, al ser prioritario, cuenta con algunos beneficios.

“Una persona adulta mayor puede cumplir una prisión privativa de libertad, pero, la Corte Constitucional estableció que solo al momento en que la sentencia quede ejecutoriada, es decir, que ya no existan más recursos legales que puedan presentar”, aclaró el jurista.

Pero, aunque Bucaram, pese a su edad puede ir a prisión, el jurista explicó que, en su condición de vulnerable debe cumplir su pena en un lugar adaptado para estas personas, el cual no existe en Ecuador, por lo que, bajo un análisis del juez, se le podría disponer la prisión domiciliar y, nuevamente se libraría de la cárcel.

Tomado de El Mercurio – Imagen: El Mercurio

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