A municipios se une el sector privado con pedido de aval para vacunas de COVID-19

A municipios se une el sector privado con pedido de aval para vacunas de COVID-19

Gremios consideran que se podrían crear incentivos tributarios; expertos cuestionan el planteamiento. Que las negociaciones son entre Estados, dice Gobierno.

El sector privado así como asociaciones de gobiernos autónomos descentralizados respaldan la iniciativa de los municipios de formar parte de la distribución de las vacunas en contra del coronavirus.

En Guayaquil, el Municipio junto con gremios productivos y médicos pidieron “vía libre” al presidente Lenín Moreno para adquirir las vacunas para proteger a personal de riesgo en el Puerto Principal.

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, explicó que el panorama de la ciudad y del país es muy complejo ante el repunte de enfermos por las movilizaciones electorales y de carnaval, y que la única salida es poder vacunar a la ciudadanía para bajar el riesgo de un nuevo colapso hospitalario, como se vivió en marzo y abril pasados, durante la crisis.

La Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) propuso que el Gobierno en conjunto con el sector productivo empiecen a diseñar una hoja ruta, que defina los pasos a seguir para que el sector privado pueda participar en la importación y comercialización, una vez que se puedan llevar a cabo negociaciones con farmacéuticas internacionales.

“En este sentido, se pueden crear incentivos tributarios para las empresas en función del monto invertido en vacunar a sus trabajadores”, informó la CCG en un comunicado.

En tanto, el alcalde de Quito, Jorge Yunda, reiteró su pedido para que el Gobierno apruebe la posibilidad de que el Municipio pueda traer vacunas para inmunizar.

“El Municipio de Quito cuenta con 20 millones de dólares para poder importar, para poder adquirir estas vacunas, cuenta con un plan de vacunación (…); el aparato productivo debería poner otros 20 millones, ahí podríamos ayudar a todos los cantones aledaños (…). Perdemos más de $ 100 millones diarios cuando tenemos restricciones, cuando no se pueden abrir actividades turísticas”, dijo Yunda.

El presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), Patricio Alarcón, dijo que el sector privado se suma al pedido de ambos funcionarios y pone su contingente para una adecuada gestión en la compra y distribución de la vacuna.

“Ningún esfuerzo está por demás, si eso ayuda a que la población acceda de manera más rápida a la vacunación”, indicó Alarcón.

El alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, se unió a la intención de traer las vacunas.

Juan Carlos Orellana, alcalde de Aguarico y presidente regional de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME) 2, que comprende las provincias de Pichincha, Napo y Orellana, se unió al pedido de importar vacunas.

Su pronunciamiento se da por la demora en la vacunación contra la pandemia, indicó en un comunicado.

Enrique Terán, Ph. D. en Farmacología, mencionó que los municipios crean mayor inquietud y desinformación.

Adujo que las vacunas contra el coronavirus no tienen registro sanitario, sino aprobación de emergencia para uso por la pandemia, lo que significa que no se pueden comprar privadamente, por eso las negociaciones son de fabricantes y Estados.

Del lado gubernamental hay apertura a esa posibilidad, pero sus voceros han recalcado que la vacuna debe ser gratuita, segura, eficaz, confiable, que cumpla con requisitos internacionales y locales y que haya adecuada capacitación en el manejo de la cadena de frío, recomposición de la vacuna o embodegaje de ella.

El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, sostuvo que si bien están dispuestos a colaborar con los gobiernos locales para que se dé la importación, el problema fundamental es que no existen vacunas por la alta demanda.

Una alternativa podría ser un canje de asignaciones con los gobiernos locales, pero Zevallos recordó que hay un acuerdo con todos los Estados para que la importación sea solo con los Gobiernos de los países.

Entidades se desmarcan de vacunas
Mientras avanza la fase piloto del plan de vacunación en contra del coronavirus que incluye a personal médico de hospitales que combaten la pandemia, adultos mayores de centros gerontológicos y quienes los cuidan, así como a personas con discapacidad, Gobierno e instituciones planifican las siguientes fases.

El Ministerio de Salud envió invitaciones a rectores de universidades para ser parte de un listado oficial de la fase de vacunación masiva, pero varios de ellos la rechazaron.

César Montaño, rector de la Universidad Andina Simón Bolívar, agradeció la invitación, pero respondió que no puedo aceptar, pues muchísimas otras personas deben ser atendidas con prioridad, como por ejemplo el personal de salud, adultos mayores.

Galo Naranjo, rector de la Universidad Técnica de Ambato, tampoco aceptó y cedería la vacuna a alguna persona de los servicios públicos de salud en atención con enfermos con coronavirus.

La Asamblea del Sistema de Educación Superior (Asesec) también se pronunció.

“Para ser beneficiario en este proceso de vacunación con criterios de salud pública, el carácter de rector no nos parece relevante, a no ser que pertenezcan a los grupos de atención prioritaria”, indicó en un comunicado enviado a los medios de comunicación y dijo estar lista para colaborar en el proceso de vacunación.

Pero hay otras entidades públicas como la Fiscalía General del Estado que han pedido ser incluidas, lo que de acuerdo con esa entidad fue aceptada por el Gobierno.

Incluso el Consejo Nacional Electoral (CNE) plantea que los aproximadamente 271.000 miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV) puedan acceder a las vacunas para garantizar su presencia en la segunda vuelta electoral, prevista para el próximo domingo 11 de abril. (I)

Tomado de El Universo
Foto: El Universo

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