Miles marchan en Ecuador contra despidos masivos y leyes «autoritarias»

Miles de ciudadanos se movilizaron en distintas ciudades del país durante los días 7 y 8 de agosto, en rechazo a las políticas del gobierno de Daniel Noboa Azín. La protesta, convocada por organizaciones sociales, gremios médicos, sindicatos y colectivos ciudadanos, denunció despidos masivos, reformas legales consideradas autoritarias y el debilitamiento de instituciones públicas.
La jornada principal se desarrolló en Quito, donde manifestantes marcharon desde la Caja del IESS hasta el Centro Histórico y la Corte Constitucional. Entre las principales demandas estuvieron la defensa del empleo digno, la educación y salud públicas, y el respeto a la independencia judicial.
“No somos piezas descartables. Somos la conciencia viva de la nación”, expresó una representante del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), mientras portaba una pancarta con el lema “La democracia no se mendiga, se defiende”.
Las manifestaciones se registraron también en ciudades como Riobamba, Cuenca y Guayaquil. En la capital de la provincia de Chimborazo, marcharon en las protestas organizaciones gremiales como el Comité Único de los Trabajadores de la Empresa Eléctrica Riobamba, el Sindicato de Obreros del GAD Provincial, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional de Chimborazo, la Organización OSUMSA Sultána de los Andes, Frente Unitario de Trabajadores, entre otras
Los manifestantes también rechazaron el intento del Ejecutivo de presionar a la Corte Constitucional, luego de que esta suspendiera parcialmente criticadas leyes de seguridad e inteligencia, promovidas por el gobierno. En respuesta, el presidente Noboa declaró estado de excepción en cuatro provincias, alegando “grave conmoción interna”.
La eliminación de instituciones como el Ministerio de la Mujer y la Secretaría de Desnutrición Infantil también generó indignación entre colectivos feministas y defensores de derechos humanos, quienes calificaron las medidas como un retroceso en la protección social.
A pesar del despliegue policial, las movilizaciones se desarrollaron de forma pacífica. Los organizadores anunciaron nuevas acciones para los próximos días, mientras el gobierno prepara una marcha oficialista para el 12 de agosto.


