Informe notarizado desmiente a Celec: Recibieron “a satisfacción” de Austral motores viejos, incompletos e incompatibles

Imagen referencial de equipos de Austral. (Foto: Web)
El contrato de emergencia con ATM fue firmado por la Unidad de Negocios de Celec Electroguayas, en medio la crisis energética de 2024, cuando Roberto Luque era ministro de Energía.
Pichincha Comunicaciones. De mal en peor. Una decisión de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) pone en riesgo más de USD 70 millones por un proyecto de generación termoeléctrica con la empresa Austral Technical Management (ATM), el cual presenta serios retrasos y varios vicios de irregularidades.
A pesar de que los equipos entregados por la empresa uruguaya ATM resultaron ser maquinaria vieja, incompleta e incompatible con la red nacional, funcionarios de Celec firmaron (a inicio de 2025) actas de recepción “a entera satisfacción”, otorgando a la contratista el recursos legal para reclamar saldos millonarios por una planta que hoy no opera, así lo revela un reportaje de Teleamazonas el 6 de abril de 2026.
El proyecto Esmeraldas III está ubicado en la provincia de Esmeraldas y debía inyectar 91 megavatios a la red pública desde enero de 2025, plazo que fue extendido hasta abril de 2025. Ya ha pasado un año y el proyecto de turbogeneradores no se cristaliza.
El contrato de emergencia con ATM fue firmado por la Unidad de Negocios de Celec Electroguayas, en medio la crisis energética de 2024, cuando Roberto Luque era Ministro de Energía.
Lo paradójico es que Celec ya le pagó -de forma adelantada- a la contratista USD 71,4 millones, es decir, el 80% del valor del contrato, que suma USD 89,9 millones.
El escándalo
Según el informe de Teleamazonas, el escándalo tiene un punto de origen administrativo: febrero de 2025.
En esa fecha, el administrador del contrato por parte de Celec, José María Estupiñán, y el representante de ATM, Nicolás P., suscribieron dos actas de entrega-recepción que hoy son la base del perjuicio.
El documento establece en su numeral sexto que ATM cumplió con sus obligaciones “a entera satisfacción” dentro de los plazos establecidos.
Esta decisión administrativa eliminó las salvaguardas técnicas.
El experto en contratación pública, Francisco Guerrero, cuestiona la ligereza del acto: “No se constató si estos funcionaban; en este caso ATM como contratista tiene el respaldo de un acta de entrega recepción oficial debidamente suscrita”. E
s decir, al aceptar los equipos en el estado en que se encontraban, Celec asumió la responsabilidad de la infraestructura y liberó a la empresa uruguaya de su responsabilidad contractual inmediata.
Así, la firma de estas actas implica que Celec debe terminar de pagar por este contrato, según analistas consultados por el medio ecuatoriano.
Un informe desnuda a la “entrega-recepción”
Seis meses después de que Celec declarara su conformidad, entre julio y agosto de 2025, la Notaria Tercera de Esmeraldas, María Fernanda Velásquez, realizó una inspección presencial que reveló un escenario de desmantelamiento técnico del proyecto Esmeraldas III.
Acompañada por personal de Celec, Velásquez constató que los motores entregados por ATM no servían.
Su informe detalla equipos con avanzados signos de oxidación y corrosión por estar expuestos a la intemperie sin mantenimiento.
La inspección reveló incluso que se entregaron motores diseñados para un uso distinto al contratado: mientras Celec pidió equipos que operen con Fuel Oil, Austral entregó motores a diésel.
El mayor hallazgo de la notaria fue el desgaste de la maquinaria.
A través de registros fotográficos de los paneles de control, se constató que el grupo electrógeno GE-3-06 acumulaba 14.093 horas de operación.
Esta cifra equivale a tener un motor encendido sin interrupciones durante un año y medio, violando la cláusula que exigía maquinaria nueva con un máximo de cuatro años de fabricación.
Otros equipos presentaban “tanques sin pintura, sin manguera, sin tuberías y sin mecanismos de enfriamiento”, señala el reportaje.
Engaños desde el inicio
La negligencia de Celec comenzó desde la fase de inspección en origen.
Un informe de la Contraloría reveló que los funcionarios intentaron verificar los motores mediante una videollamada hacia Líbano. Debido a fallas de internet, la inspección fue un fracaso: solo pudieron observar el horómetro de un equipo empacado, sin verificar su funcionamiento ni su frecuencia.
Esta omisión ocultó un error físico insuperable: de los 48 generadores importados, 30 están calibrados para funcionar a 50 hercios (Hz). Dado que el Sistema Nacional Interconectado (SNI) de Ecuador funciona a 60 Hz, es técnicamente imposible conectar esos motores a la red eléctrica nacional sin una inversión adicional masiva.
El fabricante de los equipos, MAN Energy Solutions, confirmó a la Contraloría que esos generadores pertenecieron a un contrato particular entre 2016 y 2017, lo que desmiente la promesa de Austral de entregar tecnología moderna.
Maniobras contractuales
¿Cómo recibió Austral USD 71,4 millones —el 80% del contrato— sin generar un solo megavatio?. La respuesta reside en dos modificaciones contractuales o “adendas” impulsadas por la unidad de negocio Electroguayas.
Adenda 1: Permitió a ATM recibir un adelanto del 5% (USD 4,4 millones) solo con presentar una factura y una lista de empaque, sin inspección física de los equipos.
Adenda 2: Fue la más lesiva. Desagregó el 25% del pago (originalmente condicionado a la puesta en marcha de la planta) en subhitos administrativos. Esto permitió que Austral cobrara solo por la entrega física de subestaciones o transformadores, eliminando la generación de energía como condición para el desembolso.
Gracias a estos cambios, Celec procesó pagos incluso después de que venciera el plazo de entrega en abril de 2025. Por ejemplo, el 27 de mayo de 2025, el Estado transfirió USD 2,23 millones por la llegada de un transformador, mientras la planta seguía siendo un depósito de hierros oxidados.
Arbitraje y denuncias penales
El conflicto entre Celec y ATM ha escalado.
En diciembre de 2025, Celec presentó una denuncia penal por presunta delincuencia organizada contra los representantes de Austral, alegando que recibió equipos “usados, incompletos e inservibles”.
Sin embargo, la propia defensa de Celec es socavada por sus actos previos: la contratista utiliza las actas de recepción “a satisfacción” de febrero para defender la legalidad de sus cobros.
Austral inició un arbitraje de emergencia ante la Cámara de Comercio de Quito para evitar la terminación unilateral del contrato y suspender el cobro de multas.
Mientras esto ocurre, la ministra de Energía, Inés Manzano, anunció recientemente la entrada en operación de apenas 30 megavatios de los 91 proyectados.
Este hito es visto con escepticismo por expertos que recuerdan que el costo de operar estos motores con diésel o fuel oil es de USD 0,40 por kWh, cuatro veces más que la energía importada.
Tomado de Pichincha Comunicaciones – Imagen: Pichincha Comunicaciones


