Tulabug, el volcán castigado

Volcán Tulabug. Foto: Gustavo Camelos

La leyenda del Tulabug cuenta que este volcán, ubicado en la parroquia Licto (Riobamba), fue castigado por su orgullo y vanidad.

Según la tradición oral, tras el gran diluvio surgieron dos volcanes hermanos: el majestuoso Chimborazo y el orgulloso Tulabug. Ambos competían día tras día por dominar la llanura de Tapi, elevándose sin descanso para demostrar quién alcanzaba mayor altura.

Cuando Dios les pidió detener su crecimiento, el Chimborazo obedeció con humildad. El Tulabug, en cambio, cegado por la ambición, continuó elevándose para imponerse como el más grande. Su soberbia le valió un castigo: fue apagado y reducido, quedando con un cráter vacío y sin fuego en su interior.

Desde entonces, el Tulabug es recordado como un volcán castigado, símbolo eterno de que la humildad debe prevalecer sobre la vanidad.

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