Ingresos que no existen y gastos que no se harán: las dudas sobre la Proforma 2027

Foto: Asamblea Nacional

El Mercurio. El 6 de noviembre del 2026, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó la Proforma del Presupuesto General del Estado, según la cual el Gobierno estima para el 2027 un gasto de 38.838 millones de dólares e ingresos por 34.426 millones de dólares. Sin embargo, en el debate y según los expertos, estos montos están “inflados” y al final no se cumplirán.

El economista Javier Suárez puntualizó que el Gobierno tiene una camisa de fuerza establecida en la Constitución y las leyes, que lo obliga a fijar montos en la Proforma aunque sean inexistentes y solo se queden en el papel, pues los ingresos no existen y, por lo tanto, los gastos no se realizan.

Un claro ejemplo de esto es la obligación que tiene el Gobierno de incrementar cada año en 0,5 % del PIB el financiamiento a las áreas de salud y educación. Esto se cumple en el papel, pero finalmente no se entrega, como ha ocurrido en años anteriores.

“El Presupuesto General del Estado en Ecuador se parece más a una carta de buenas intenciones, para cumplir con la ley, pero, al final no se cumple; este es un problema de fondo, porque la ley obliga a poner gastos que no están financiados, el Gobierno hace cosas para que le cuadre, al final tiene muchos huecos”, afirmó Suárez.

Ingresos ficticios

Según el análisis del economista Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, la Proforma del 2027 sobrestima los ingresos tributarios, que ascienden a 20.703 millones de dólares, y no considera el impacto del fenómeno de El Niño, que, según reconoció el presidente Daniel Noboa, podría sobrepasar los 3.000 millones de dólares.

Además, según el experto, en la Proforma se “inventan” ingresos por 12.828 millones de dólares por transferencias y donaciones entre instituciones, cuando en 2025 por ese concepto solo ingresaron 226 millones de dólares.

El Gobierno también incluye un portafolio del sector de hidrocarburos que incorpora bloques offshore, proyectos de crudos extrapesados y otros, por los que estima recibir 6.231 millones de dólares. Sin embargo, hasta el momento solo se ha confirmado la adjudicación del campo Sacha, por el que se recibirán 300 millones de dólares.

Los ingresos petroleros, según Carrera, también despiertan dudas. Se estima que el país recibirá 2.987 millones de dólares, pero esto depende del precio del barril de petróleo, la producción, las exportaciones y el costo de la importación de derivados, tomando en cuenta que se ha retomado el pago de subsidios.

Lo grave de inflar los ingresos, según resaltó Javier Suárez, es que, cuando el dinero no llega, los recortes se aplican a las áreas más sensibles, como los presupuestos de salud y educación, lo que da como resultado la falta de medicinas en los hospitales públicos.

Los gastos que no se cumplen

Así como el Gobierno infla los ingresos en la Proforma, hace lo mismo con los gastos. Por ejemplo, para el 2027 se estima que el Estado entregará al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) 3.070 millones de dólares, pero, según el presupuesto codificado a septiembre del 2026, le entregará un poco más de la mitad de lo que inicialmente se programó.

Además, se registran 331 millones de dólares por regalías mineras y 266 millones por utilidades de concesionarios mineros, sin mayores detalles. Según la ley, el 60 % debe distribuirse a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), lo que equivale a 488 millones de dólares.

Según Carrera, que el Gobierno sobrestima gastos que al final no realiza se evidencia cuando se suma lo destinado a la seguridad social, los bonos sociales, los salarios y otros rubros, que asciende a 26.794 millones de dólares, cuando por impuestos solo recibirá 20.703 millones de dólares; es decir, no puede gastar más de lo que le ingresa.

Un país sobreendeudado

La deuda pública del Ecuador alcanzó los 93.000 millones de dólares en diciembre del 2025. El pago de intereses y amortización en 2027 le significará al país 13.071 millones de dólares, monto que supera lo que se asignará a los presupuestos de salud y educación.

“El gasto de intereses más que duplica el gasto en Defensa Nacional, que es de 2.089 millones de dólares. Más que triplica el gasto de la Policía, 1.567 millones. También más que triplica el gasto en bonos de los pobres, 1.411 millones. Supera las transferencias al IESS, ISSFA e ISSPOL, 3.956 millones, y multiplica varias veces lo asignado para inversión”, recalcó el analista Jaime Carrera.

El pago de estos intereses obligará al país a adquirir más deuda para cubrirlos, lo que, para el experto, se convierte en una perversa “bola de nieve”.

Para cubrir los ingresos inexistentes y el pago de la deuda, el país necesita, según explicó Javier Suárez, adquirir deuda por más de 24.000 millones de dólares, y no solo los 4.400 millones establecidos como déficit en la Proforma.

Tanto para Suárez como para la asambleísta Mónica Alemán, de la Revolución Ciudadana, las incongruencias de la Proforma, en gastos e ingresos, son las que han llevado a que el oficialismo trate el documento “al apuro”, evitando el debate.

El Pleno de la Asamblea Nacional aprobó la Proforma solo seis días después de que el presidente Daniel Noboa la enviara, pese a que el Legislativo cuenta con 30 días para el debate.

“En pleno feriado, en tiempo récord y en una Comisión en la que no le correspondía, se ha tratado la Proforma al apuro, para evitar la participación ciudadana y que se vean lo inflada que está”, afirmó Alemán.

Tomado de El Mercurio – Imagen: El Mercurio

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