El frente erosivo está localizado a 4,7 kilómetros de la captación de agua de Coca Codo Sinclair. Por ahora, la erosión afecta a infraestructura clave del Estado.
Pese al incremento de las lluvias y para bien del país, la erosión regresiva en el río Coca está detenida a 4,7 kilómetros de la captación de agua de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país con una potencia instalada de 1.500 megavatios.
El frente erosivo está desde hace 73 días en ese punto.
El río Coca, entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos, sufre un extraño fenómeno natural que -literalmente- se come sus márgenes, desde inicios de 2020. Y, al mismo tiempo, afecta a sus afluentes, como el Malo y el Loco.
En este último se concentra la última alerta.
Según datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), en los últimos dos días se aceleró la erosión lateral y regresiva en el río Loco, lo que afectó gravemente el puente y la vía E45, que conecta a Lago Agrio, en la Amazonía, con Quito, la capital de Ecuador.
Por eso, el tránsito vehicular está interrumpido.
La erosión también afecta a las obras provisionales de protección que levantó Celec en esa zona, en su intención de ralentizar el proceso de erosión.
“Las obras provisiones de protección deben ser reconstruidas”, indicó la Celec en un informe este 2 de julio de 2025 y advierte que los altos caudales profundizan el lecho del río, lo que podría acelerar el fenómeno natural.
Pero los daños viales no son los únicos efectos por el incremento del caudal en el río Coca y en el río Malo.
Otros efectos de la erosión
Además de la captación de agua de Coca Codo Sinclair y la vía Quito-Lago Agrio, la erosión afecta a:
- Líneas de servicio eléctrico
- Infraestructura petrolera: el tubo del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) del Ministerio de Energía; así como el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y un poliducto fueron destruidos en esa zona. Estas dos últimas infraestructuras pertenecen a la estatal petrolera Petroecuador.
- Y, poblados locales del cantón El Chaco, en Napo.
De manera paralela, el incremento del caudal en el río Coca ocasionó que la central hidroeléctrica paralice sus actividades.
Aquello ocurre en medio de problemas para implementar los proyectos eléctricos que garanticen que no haya apagones en todo el país en este año, tal como ocurrió en el último cuatrimestre de 2024.
Por ahora, las autoridades descartan que hayan apagones por la paralización de operaciones de Coca Codo Sinclair y de otras siete hidroeléctricas del país.
Oleoductos paralizaron actividades
El OCP y el SOTE suspendieron sus operaciones de bombeo -este 1 de julio de 2025- para evitar daños en la infraestructura. Los tubos transportan crudo desde los campos de la Amazonía hasta Esmeraldas, para su exportación.
La paralización del bombeo de crudo ocurre por el riesgo que corren los tubos debido al avance súbito de la erosión regresiva y lateral del Río Loco.
La rotura de los oleoductos y el poliducto es una constante desde 2020. Desde esa fecha, la producción petrolera de Ecuador no ha podido superar los 500.000 barriles por día.

Actualmente, la producción está en los 332.128 barriles por día, con corte al 2 de julio de 2025. Esto significa una caída del 29% comparado con el día anterior, o el equivalente a 132.506 barriles.
De los registros del 2 de julio:
- Petroecuador tuvo una producción de 254.689 barriles, lo que evidencia una caída de 115.000 barriles en un solo día como efecto de la paralización de las operaciones del SOTE y el OCP.
- Y, las compañías privadas tuvieron una producción de 77.439 barriles ese día.
Por estos problemas en esa zona, Petroecuador declaró -el 3 de julio de 2025- la fuerza mayor en el SOTE y se suspendieron las exportaciones petroleras.
Eso significa que las exportaciones petroleras se verán afectadas hasta que se construyan nuevas variantes de los oleoductos, las cuales estarán ubicadas más lejos del punto de erosión.
Mientras tanto, zonas pobladas continúan en riesgo:
- En la zona del campamento La Loma se registran deslizamientos que amenazan el lugar.
- Y, en la parroquia San Luis también hay riesgo de que la erosión se lleve un pueblo que creció a raíz de la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Tomado de Pichincha Comunicaciones – Imagen: Pichincha Comunicaciones



