“De Corazón A Corazón”

Guadalupe Villarroel León
Por:
Dr. Luis Rivadeneira Játiva
Presidente del Ateneo de Quito
Miembro Honorario del Ateneo de Chimborazo
Académico Correspondiente de la Academia Nacional de Historia
Obra poética de Guadalupe Villarroel León, nacida en el cantón Mejía de la Provincia de Pichincha. Estudió en Quito en el Colegio María Auxiliadora y se graduó en la Universidad Central del Ecuador con el Título de Licenciada en Matemática y Física. En su época estudiantil se define su inclinación literaria y hace de la escritura poética un modo de vida, según lo dice. Docente, de Matemáticas, en varias instituciones educativas.
En el 2012 fue integrante del Taller de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito.
En el 2016 escribe su obra: “De corazón a corazón”, la cual constituye una verdadera joya literaria, dividida en ocho partes, de un poemario de ensueño, que hemos leído de una sola vez, de principio a fin y sin pestañar.

De Coracón a Corazón. Guadalupe Villarroel León
Después de la pandemia, llega a mis manos esta obra poética de calidad no solo por su contenido sino por el trabajo de diseño y diagramación de Estudio Nueve y su impresión en la editorial La Caracola, de Quito que, realmente, es una obra de arte junto a la palabra poética, le hacen un libro para coleccionar, pero, le voy a solicitar a la autora su autógrafo para conservarla en nuestra biblioteca familiar. El diseñador, Juan Villacís, merece nuestra felicitación por poner la poesía dentro del encanto de la naturaleza descrita, de manera estilizada, en árboles con aves.
La autora, utiliza bellas metáforas para referirse a nuestra naturaleza generosa y fértil y, mientras escribe, tiene caminos para enriquecer su poesía dejando huellas de ternura. Nos sorprende a los lectores con su magia en sus poemas y nos hace ver la consagración de la naturaleza.
En Confidencias del tiempo, el poema corto Vida y Paisaje, le acerca a Dios, y también a su padre y esposo, con estas palabras: “/Cuando el invierno/ borre mis huellas en la arena/ y el ocaso tiña de gris la primavera, / fúndeme en el fulgor de tu mirada/ y envuélveme en el aura de tu abrazo/”. El poema Café, describe la vida cotidiana, al manifestar: “/Me lo tomo/ sorbo a sorbo, / beso a beso, / piel a piel. / En mistela, / negro puro, / capuchino, /café exprés. /”.

Guadalupe Villarroel León, con su hija y nieto; 3 generaciones
En Lazos íntimos, tiene su poema mayor: Carta a mi padre, al decir, ante la ausencia de su padre: “/ ¡Cómo duele tu ausencia, padre amado! / Mi alma desfallece al no encontrarte, con tu paz y paciencia acrisoladas, / y el amor paternal como baluarte. /” Describe, maravillosamente, el amor a su hija, al decir: “/En íntima ternura/ acaricié tus manos, te besé en la frente/ y sollocé de gozo. / Me reflejé en tus ojos/ y me fundí en tu aliento, / en lazo omnipotente, / mi esencia y tu candor. /”. Debo decir a mis lectores que, la hija y nieto de nuestra poeta, hacen otro poema.
En Raíces, parte de su obra poética, se refiere al país canela, al terminar su poema diciendo: “/Este es mi país de gente amable, /palabra de miel, canto de pájaro, / dulce sonrisa, cálido abrazo, / mirada de luz, corazón franco. /” Describe a nuestra gente, de la manera más bella.
Hay que pedir a Dios, que siga iluminando a Guadalupe, para que siga escribiendo, con singular belleza, sobre la condición humana y su naturaleza y logre describir nuevos paisajes poéticos lo más pronto.


