Las frutas de Carchi ingresan a cadena de supermercados

Las frutas de 1 300 agricultores de Carchi se venden directamente a la cadena de Tía en todo el país: Foto: Cortesía / Tía

1 300 agricultores que participan en el programa Sello de la Agricultura Familiar Campesina comercializan su producción directamente a los supermercados Tía.

Los productores son apoyados por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), que ejecuta este proyecto en la frontera norte.

Ellos entregan semanalmente su producción de frutas. Entre el 2022 y el 2023, Tía compró 3,8 toneladas de frutas, sin intermediarios.

Los agricultores proveen limón meyer (por kilo y malla), aguacate fuerte (por kilo y malla), aguacate hass, durazno nacional, granadilla y naranjilla, que se exhiben en las perchas de todos los supermercados de esta empresa.

Bajo ese mismo programa se espera incluir a productores de Esmeraldas y Sucumbíos. Por ahora ellos están en el proceso de envío de muestras y cumplimientos de los estándares para garantizar la calidad de los productos, exigidos por Tía, como certificaciones. La previsión es sumar a más de 800 agricultores de esas dos provincias.

El Sello AFC, indica el IICA, es el reconocimiento social a productos provenientes de los sistemas agroalimentarios familiares campesinos. No solo se apoya con la compra de su producción, sino también que se los capacitan en agricultura sostenible y buenas prácticas agrícolas.

La incorporación de agricultores a la cadena valor es uno de los ejes de acción de la estrategia de sostenibilidad de la empresa, denominado El Efecto Tía.

Una estrategia para apoyar a los agricultores

Todos los productos llevan el distintivo Sello AFC, que garantiza el origen social de los productos agroalimentarios.

Es importante impulsar la agricultura familiar campesina, porque aportamos al bienestar y estabilidad económica de nuestros pequeños agricultores”, explica Daniel Mesta, gerente de Compras de Tía.

En muchos casos se evita que los campesinos migren hacia las ciudades o al exterior, abandonando el campo, comenta.

Esta estrategia del sello AFC se desarrolló en el 2017 bajo el Acuerdo Ministerial 228 del Ministerio de Agricultura y Ganadería, con la asistencia técnica del IICA, para implementarse en la frontera norte del país.

La cooperación del IICA cubre el 96% del país con la ejecución de 33 proyectos con recursos externos, que alcanza a más de 20 000 familias a escala nacional.

Margarita Baquero, especialista en Agronegocios del IICA en Ecuador, manifiesta que “el desarrollo del país y especialmente de la agricultura familiar campesina es una responsabilidad conjunta. Solo se logra uniendo fuerzas y voluntades de actores del sector público y privado”.

Por eso, IICC cree que el rol de Tía es importante, porque permite vincular a los productores familiares campesinos con el mercado de una manera digna y estable. Así se les ofrece nuevas oportunidades y mejoran su calidad de vida.

Los 1 300 son pequeños productores y asociados, que se convirtieron en proveedores certificados.

Tomado de El Comercio – Foto: El Comercio

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